El Libro del Pacto Unido Capítulo 3:8-10:
8 El pacto no se sella solo con sangre,
sino con confianza, obediencia y lealtad.
Los fieles son enaltecidos,
y quienes lo traicionan caen por su propio peso.
9 Muchos han recibido el pacto con alegría,
pero en el día de la prueba, sus corazones se enfriaron.
cambiaron la verdad por conveniencia,
y el honor por vanidad.
10 Sin embargo, Dios no abandona lo que ha comenzado.
Cuando el recuerdo de Su Ley se desvanece de la tierra,
Él lo despierta de nuevo,
no con truenos, sino con fuego en el alma.