{"id":1672,"date":"2024-06-27T13:38:50","date_gmt":"2024-06-27T11:38:50","guid":{"rendered":"https:\/\/cofgod.org\/ministries\/?p=378"},"modified":"2025-10-08T11:14:20","modified_gmt":"2025-10-08T11:14:20","slug":"una-llamada-a-la-paciencia-y-la-conversion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/covenantarian.org\/u\/blog\/una-llamada-a-la-paciencia-y-la-conversion\/","title":{"rendered":"Una Llamada a la Paciencia y la Conversi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"entry\">\n<p><em>(Leer el Santo Evangelio de Yesh\u00faa Mshikha seg\u00fan San Mateo 13,36-43)<\/em><\/p>\n<p>En el Evangelio, Yesh\u00faa nos ofrece una explicaci\u00f3n clara sobre la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a. En esta par\u00e1bola, encontramos verdades eternas que deben resonar en nuestros corazones y guiar nuestras vidas como fieles seguidores de Mshikha.<\/p>\n<p>Yesh\u00faa comienza aclarando que \u00c9l es el sembrador que siembra la buena semilla, y esa semilla representa a los hijos del reino. El campo es el mundo, donde todos vivimos, y dentro de este mundo, tanto el bien como el mal crecen juntos. Las malas hierbas, la ciza\u00f1a, son los hijos del maligno, sembrados por el enemigo, el diablo. Esta imagen del trigo y la ciza\u00f1a creciendo juntos nos recuerda una realidad fundamental de nuestra existencia terrenal: la coexistencia del bien y el mal. Muchas veces nos preguntamos por qu\u00e9 Alaha permite la presencia del mal en el mundo. Esta par\u00e1bola nos da una perspectiva: el juicio final, la cosecha, es el momento en que Alaha, a trav\u00e9s de sus \u00e1ngeles, separar\u00e1 el bien del mal.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>El mensaje de esta par\u00e1bola es doble. Primero, nos llama a la paciencia y a la perseverancia. Como hijos del reino, debemos crecer y madurar en medio de las dificultades y las tentaciones. No debemos desesperarnos ni perder la esperanza cuando vemos la presencia del mal, sino confiar en la providencia divina que, al final de los tiempos, har\u00e1 justicia.<\/p>\n<p>Segundo, esta par\u00e1bola es una llamada a la conversi\u00f3n. Nos invita a examinar nuestras vidas y a preguntarnos: \u00bfEstamos viviendo como hijos del reino o nos hemos dejado influenciar por el enemigo? El juicio final es una realidad que debemos tener siempre presente, y debemos vivir de manera que, cuando llegue ese d\u00eda, seamos encontrados como trigo, y no como ciza\u00f1a.<\/p>\n<p>Yesh\u00faa termina diciendo: \u00abEl que tenga o\u00eddos, que oiga\u00bb. Esta es una invitaci\u00f3n a escuchar con el coraz\u00f3n abierto y a poner en pr\u00e1ctica su ense\u00f1anza. No basta con escuchar las palabras de Yesh\u00faa; debemos permitir que ellas transformen nuestras vidas, gui\u00e1ndonos hacia una mayor santidad y compromiso con su reino.<\/p>\n<p>En este camino, no estamos solos. La gracia de Alaha nos acompa\u00f1a y nos fortalece. Los \u00e1ngeles y los santos tambi\u00e9n nos sostiene. Mantengamos nuestra mirada fija en Mshikha, el sembrador, y esforc\u00e9monos por vivir como verdaderos hijos del reino, para que, al final de los tiempos, podamos brillar como el sol en el reino de nuestro Padre.<\/p>\n<p>CbY<br \/>\n<em>27 de junio de 2024<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Leer el Santo Evangelio de Yesh\u00faa Mshikha seg\u00fan San Mateo 13,36-43) En el Evangelio, Yesh\u00faa nos ofrece una explicaci\u00f3n clara sobre la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a. 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